2007-10-10 04:00:00
Mitsubishi Motors Corporation acaba de anunciar desde su casa matriz en Japón la presentación de la nueva generación de uno de sus modelos más emblemáticos. Se trata del Lancer Evo X, el capítulo décimo de la saga Lancer Evolution, más conocida en la competición como Evo. Se trata precisamente de eso: una evolución de los prototipos presentados tanto en el Salón de Tokio de 2005 como en el Salón de Detroit del este año
Al igual que el Lancer, el Evo X también está basado en una plataforma global de la marca de los Tres Diamantes, utilizada en modelos como el todocamino Outlander. Con esta solución, Mitsubishi se inclina hacia la reducción del número de plataformas de las 14 actuales a un total de seis.
Analizado por partes el Evo X, el bastidor presenta una mayor rigidez de entre 40% y 60% respecto de su antecesor el Evo IX, lo que proporciona más estabilidad y una mejor protección a ocupantes en caso de colisión, además de menores vibraciones que se traducen en un mayor confort de viaje. Este bastidor es también algo más grande que el que incorpora su predecesor, lo que proporciona un mayor espacio interior. Otra acción que se ha realizado para mejorar el comportamiento del vehículo ha sido bajar el centro de gravedad del motor, además de situar la batería en el maletero, optimizando así el reparto de pesos.
Pero sin duda que uno de los aspectos más llamativos del Evo X es su potente motor. Al igual que en las anteriores generaciones Mitsubishi ha confiado en una mecánica de gasolina turboalimentada. En esta ocasión el Evo X lleva el motor introducido en el Galant Fortis aunque convenientemente potenciado.
Se habla de un propulsor de cuatro cilindros con 2 litros y 16 válvulas, para una potencia que se sitúa entre los 270 y los 300 caballos, dependiendo de los mercados hacia los que esté dirigido.
El par del motor es otro de los aspectos más destacables de este deportivo, ya que alcanza una cifra considerable de 422 Nm a un régimen no excesivamente alto de 3.500 rpm
Otro detalle que caracteriza al modelo deportivo de Mitsubishi es la tracción integral, denominada S-AWC (Super All Wheel Control). Este sistema de tracción dispone de tres modos de actuación: Tarmac, para un pavimento mojado; Gravel, en caso de querer utilizar el vehículo por una pista y Snow, cuando el asfalto apenas presenta adherencia. Este sistema de tracción trabaja conjuntamente con el diferencial central ACD -que envía la potencia a un eje u otro dependiendo de la capacidad de tracción-, con el AYC, diferencial central de reparto activo, y además del ASC, más conocido como control de estabilidad, y el antibloqueo de frenos, de corte deportivo, el ABS.
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